Sandra Jiménez presenta su candidatura a la presidencia de Empresarias Sevillanas con un proyecto que sitúa a las asociadas en el centro y apuesta por reforzar la representación institucional, generar oportunidades de negocio y extender la presencia de la organización por toda la provincia. Con experiencia previa al frente de ASEDES y como vicepresidenta de Empresarias Sevillanas, defiende una nueva etapa basada en la escucha, la gestión y la implicación de toda la Junta Directiva.

¿Qué le lleva a dar el paso de presentar su candidatura a la presidencia de Empresarias Sevillanas?
No es una decisión improvisada. Creo profundamente en el asociacionismo empresarial y además he tenido la oportunidad de vivirlo desde diferentes responsabilidades. En 2013 asumí la presidencia de ASEDES, la Asociación Empresarial de Espartinas, y aquella etapa me permitió conocer muy de cerca lo que supone representar a empresas muy diferentes, escuchar sus necesidades y generar espacios de colaboración con instituciones y otros agentes económicos.
Después, mi etapa como vicepresidenta de Empresarias Sevillanas me ha permitido conocer la asociación desde dentro, valorar todo lo que se ha construido y también identificar oportunidades para seguir creciendo.
Por eso doy este paso. Creo que puedo aportar experiencia, capacidad de gestión y, sobre todo, muchas ganas de trabajar por una asociación que sea cada vez más útil para sus asociadas.
El lema de su candidatura es “Crecer, sumar, ganar… juntas”. ¿Qué significa exactamente?
Resume bastante bien nuestra forma de entender el proyecto. Crecer significa hacer crecer la asociación, pero sobre todo ayudar a crecer a las empresarias que forman parte de ella. Sumar significa abrir espacios, escuchar, incorporar talento y conseguir que las asociadas participen realmente en la vida de la organización. Y ganar significa conseguir más oportunidades, más visibilidad, más relaciones empresariales y también mayor capacidad de representación.
El “juntas” es importante porque una asociación no puede depender exclusivamente de quien ocupe la presidencia. Necesitamos una Junta Directiva implicada, con responsabilidades concretas y un proyecto compartido.
Habla mucho de colocar a la asociada en el centro. ¿Cómo se traduce eso en medidas concretas?
Significa empezar por escuchar.
Una empresaria no debería pertenecer a una asociación únicamente para asistir a determinados encuentros. Tiene que percibir que formar parte de ella le aporta algo: contactos, información, formación, oportunidades, representación o acceso a recursos que individualmente serían más difíciles de conseguir.
Queremos establecer mecanismos de escucha permanente, conocer mejor las necesidades de nuestras asociadas y trabajar a partir de ellas.
Y queremos medir lo que hacemos. No se trata simplemente de organizar actividades, sino de preguntarnos qué resultado están generando para las empresarias.
Uno de los ejes de su programa es generar oportunidades reales de negocio entre las asociadas. ¿Puede una asociación convertirse realmente en una herramienta comercial?
No creo que una asociación deba convertirse en una agencia comercial, pero sí puede crear el entorno adecuado para que surjan oportunidades.
Tenemos empresarias de muchísimos sectores que muchas veces no conocen suficientemente lo que hacen otras asociadas. Ahí existe un potencial enorme.
Queremos favorecer conexiones empresariales mucho más dirigidas, encuentros sectoriales e intersectoriales, conocimiento de los servicios y capacidades de nuestras propias asociadas y relaciones con otras organizaciones empresariales.
El networking es útil cuando deja de ser simplemente intercambiar tarjetas y empieza a generar relaciones, colaboraciones y negocio.
También plantea reforzar la representación institucional. ¿Por qué considera que es importante?
Porque muchas decisiones que afectan directamente a nuestras empresas se toman en espacios en los que las empresarias debemos estar presentes.
Una asociación empresarial tiene dos grandes dimensiones. Una interna, prestando servicios y generando oportunidades para sus miembros, y otra externa, representando sus intereses.
Queremos fortalecer la interlocución con administraciones, organizaciones empresariales, Cámara de Comercio, universidades y otros agentes económicos y sociales.
No buscamos estar presentes por una cuestión de visibilidad. Queremos estar donde podamos aportar y donde se adopten decisiones que afecten al tejido empresarial sevillano.
Esa función de representación forma parte, de hecho, de la propia razón de ser de Empresarias Sevillanas. Sus estatutos establecen expresamente la representación y defensa de los intereses empresariales y la incorporación de las empresarias a órganos de asesoramiento, consulta y participación institucional. Estatutos legalizados. En vigor
Su proyecto presta especial atención a la provincia. ¿Considera que la asociación ha estado demasiado centrada en Sevilla capital?
Creo que tenemos una oportunidad enorme en la provincia.
Sevilla no termina en la capital. Tenemos empresarias extraordinarias desarrollando proyectos en el Aljarafe, Los Alcores, la Campiña, la Sierra Norte, la Sierra Sur, la Vega o el Bajo Guadalquivir.
Precisamente mi experiencia en una asociación empresarial local me enseñó la importancia de acercarse al territorio. Las necesidades de una empresaria de un municipio pueden ser diferentes a las de una empresa situada en Sevilla capital.
Queremos acercar Empresarias Sevillanas a toda la provincia, establecer relaciones con asociaciones empresariales locales, ayuntamientos y otras entidades y, sobre todo, conocer a esas empresarias y facilitar que también encuentren en nuestra asociación un espacio útil.
Además, no estamos hablando de ampliar artificialmente nuestro ámbito: los propios estatutos establecen que la actuación de Empresarias Sevillanas comprende toda la provincia de Sevilla. Estatutos legalizados. En vigor
¿Qué papel tendrán la formación, la digitalización y la inteligencia artificial en esta nueva etapa?
Un papel importante, pero siempre desde una perspectiva práctica.
Las empresas estamos viviendo una transformación enorme. Inteligencia artificial, automatización, digitalización, cambios en los modelos comerciales, nuevas obligaciones normativas… Para una pyme resulta complicado estar permanentemente actualizada.
La asociación puede convertirse en un punto de acceso al conocimiento, pero debemos seleccionar muy bien la formación.
No queremos hacer formación por hacer formación. Queremos detectar qué necesitan las empresarias y ofrecer contenidos que puedan aplicar realmente a sus negocios.
En su candidatura insiste también en profesionalizar la gestión de la propia asociación. ¿Qué cambiaría?
No hablaría tanto de cambiar como de evolucionar.
Las organizaciones crecen y, cuando lo hacen, necesitan adaptar también sus procesos internos. Queremos trabajar con planificación, responsabilidades claramente asignadas dentro de la Junta, seguimiento de los acuerdos y evaluación de resultados.
Cada integrante de nuestro equipo asumirá un área concreta porque queremos una Junta activa. No tendría sentido presentar un equipo magnífico y que después todo el peso de la organización recayera sobre dos o tres personas.
La implicación tiene que ser real.
¿Cómo definiría el equipo que la acompaña?
Es probablemente una de las partes de este proyecto de las que estoy más satisfecha.
Tenemos empresarias con trayectorias, edades, sectores y experiencias muy diferentes. Y eso es deliberado.
No quería formar un equipo de personas iguales a mí. Quería personas capaces de aportar miradas diferentes, experiencia y criterio en áreas concretas.
Además, hay algo que para mí resulta fundamental: todas han aceptado incorporarse sabiendo que esto implica trabajar. No estamos planteando cargos representativos sin contenido. Queremos que cada persona tenga una responsabilidad y pueda rendir cuentas sobre ella.
Esa idea ya está apareciendo públicamente en la propia candidatura: por ejemplo, Inma Ruiz ha definido su responsabilidad en Secretaría General precisamente alrededor del seguimiento de acuerdos y de conseguir que aquello que se decida se ejecute. LinkedIn
¿Qué le gustaría que una asociada pudiera decir dentro de cuatro años si su candidatura resulta elegida?
Me gustaría que pudiera decir: “Merece la pena pertenecer a Empresarias Sevillanas”.
Para mí ese sería el mejor indicador.
Que haya encontrado oportunidades, que haya conocido a otras empresarias, que haya aprendido, que se haya sentido escuchada y que perciba que existe una organización defendiendo sus intereses.
Y también me gustaría que cuando una institución, una administración o una organización empresarial piense en el empresariado sevillano, tenga claro que las empresarias tienen una voz fuerte, profesional y representativa.
¿Qué mensaje trasladaría a las asociadas antes de la Asamblea Electoral?
Que participen.
Independientemente de cuál sea su decisión, creo que es importante que las asociadas sean protagonistas del futuro de su organización.
Nosotras presentamos un proyecto con mucha ilusión, pero también con propuestas concretas y con un equipo dispuesto a trabajar.
Queremos una asociación cercana, útil, participativa, con presencia en toda la provincia y con capacidad para representar a las empresarias allí donde se toman decisiones.
Ahora corresponde a las asociadas decidir qué asociación quieren para los próximos años.
Nosotras tenemos claro el compromiso que asumimos si recibimos su confianza: crecer, sumar y ganar juntas.


